Según pública El Mundo, el incremento de plantas de tratamiento de aguas recicladas (autentico punto negro de la Costa del Sol que sigue sin estar del todo resuelto) hace que ya sean 35 de 42 los campos que se riegan con agua reciclada en la Costa.
Idealmente sabemos que deberían ser los 42. De hecho soy de la opinión que lo mejor que le puede pasar al golf en este país, es que el 100% de campos de golf se rieguen con agua reciclada de la que no sirve ni para las lechugas, pero de las que un campo de golf si que puede generar rentabilidad y riqueza.
El problema en este caso en la Costa y asumo que en muchos otros puntos de España, no es ni de normativa, ni de voluntad del campo, es de voluntad de las autoridades por dejar de tirar “agua sucia al mar” y construir suficientes instalaciones para el reciclado de la misma para ponerla a disposición después de quien la pueda utilizar. Cabe mencionar que este agua reciclada en general es de pésima calidad (según me comenta siempre algunos gerentes de campos) y suele requerir de otra depuración propia aunque tampoco es precisamente barata para quienes la usan.