03 Jun
Publicado por: Lu Wedge en: Federaciones, Legislación, Opinion
Los que me conocen saben mi poca simpatÃa general por las federaciones deportivas, asà que empezaré diciendo que no soy en absoluto imparcial en este tema.
Estos organismos “semipublicos” gozan de privilegios especiales y una ley que los ampara (La ley del deporte) y les otorga un estatus que flota entre lo público y lo privado. El problema es que esa ley no pareció prever suficientemente el tamaño de los “niños” que engendraba ni parece preocuparse en absoluto por preservar la democracia interna de las mismas, como demuestra los cargos casi vitalicios que ocupan la mayorÃa de ellas… Villar en Futbol, Villacieros o de la Riva en golf, etc. ¿Es que no hay ni ha habido desde hace décadas más candidatos? ¿Porque no votan directamente los federados que pagan cuota? ¿Porque no hay tiempo lÃmite en los cargos?
Por si alguien cree que exagero pondré varios ejemplos de máxima actualidad que creo que son suficientemente descriptivos por si solos:
¿Ha quien deberá rendir cuentas el señor José Luis Sáez si fracasamos en los juegos?
Este señor llego a decir sin cortarse un pelo en referencia al seleccionador nacional… “si te llama tu jefe, uno tiene que ir“
Sobre la federación de golf y la competencia desleal que ejerce participando en empresas privadas que monopolizan y abusan de su posición dominante en el mercado y otros privilegios, hablaré otro dÃa.
Etiquetas:federaciones deportivas
Comente al respecto